En vísperas de Navidad, Ham sale de paseo con su mamá y se le ocurre una gran idea: honrar a los miembros de su familia con un regalo especial. ¡Qué alegría tendrán!
Falta poco para que terminen las clases. El año que viene Leopoldo pasará a primer grado, por lo que deberá despedirse del jardín y animarse a enfrentar los miedos de este nuevo desafío.
Luego de haber destruido por descuido un proyecto de ciencias de su hermano, Binki deberá enfrentar la culpa que esto le genera. No le resultará fácil; pero, sin duda, peor será permanecer en silencio y permitir que culpen a su perro Tufo, por algo que él no hizo.
A Osko todo le sale bien y por eso muchas veces se cree mejor que sus amigos. Este orgullo desmedido le trae problemas. ¿Podrá con ayuda de sus amigos encontrar su lugar?
Ponerse en el lugar de otros siempre fue la especialidad de Soki. Inclusive el día de su cumpleaños cuando todo parecía que estaba a punto de echarse a perder.
Cambiar de colegio para Puaj fue muy difícil. No lo podía aceptar y rechazaba a sus nuevos compañeros junto con su nueva escuela. Con ayuda de ellos y de su maestra logró incorporarse y disfrutar de esta nueva oportunidad.
Por querer pertenecer a un grupo de amigas “populares”, Teki permite que suban a la web una foto en donde se ridiculiza a Frola, su amiga del alma. En ese momento no reparó en las consecuencias que esto tendría…